Una crítica al contexto organizacional de la obra de Simon por E. Colado

El enfoque que Ibarra reconoce en la crítica de Simon a los postulados de las ciencias administrativas, especialmente a diversas teorías clásicas, al argumentar que no se fundaban en hechos comprobables sino en principios normativos. Esto le dio pauta para una aproximación de las ciencias administrativas desde el estudio de la racionalidad y el comportamiento humano, que se centran de nuevo en las personas y cuya acción dejaba ver la falta de formulación teóricas en dicha área. Así mismo, deja claro que el enfoque de la enseñanza administrativa se centra a un conjunto de capacitaciones técnicas.

 

Por otra parte, Ibarra hace referencia a las descripciones de Simon sobre la conducta humana en las organizaciones, haciendo referencia incluso a una ciencia de la conducta humana bajo los ojos del “management” para construir sistemas humanos complejos y artefactos. Siendo esta perspectiva y su libro “las ciencias de lo artificial” punto clave para el análisis de sus aportaciones.

 

Simon se consideraba a sí mismo científico y tenía cierta fijación con su objeto de estudio, una “monomanía” y para comprender su problema de investigación tuvo que adentrarse en diferentes áreas de estudio que el autor define como una posible transdisciplinareidad para comprender las múltiples facetas de un problema. En este punto me parece interesante que su camino de investigación se haya definido de forma tan clara desde el principio pues le permitió profundizar en ese problema de investigación que dio como fruto casi 700 trabajos. Así mismo se describe que sus aportaciones respondían también a una desatención de ciertas áreas al ser consideradas “disciplinas menores” pero que tienen diversos y profundos efectos en las prácticas humanas, desde donde se mantuvo siempre cuestionándose ese objeto de estudio.

 

Su interés y extenso trabajo le permitió acercarse a su objeto de estudio desde muchos ángulos, por lo cual es curioso que se mantuviera lejos de diversas actividades sociales que podrían haberle proporcionado más perspectivas pero que el mismo evitaba, como el hecho de no salir de viaje.

 

En cuanto a sus aportes también se habla de su tendencia generar de desarrollar modelos que en conjunto perciben su trabajo como la construcción de un metamodelo; detalle característico incluso en varios títulos de sus obras. Desarrollando con ellas toda una arquitectura conceptual.

 

Así mismo, explora además el término de racionalidad limitada, condicionada por las capacidades cognitivas del individuo y su formación. Bajo ese concepto busca comprender los límites de esos comportamientos racionales y la influencia del ambiente en la decisión del individuo para reducir la incertidumbre. En este punto me resulta interesante el planteamiento o la relación del ambiente con la racionalidad y la incertidumbre, ya que se entiende que dicha racionalidad limitada en el individuo sería susceptible a cambiar y modificarse pero necesitaría que ese mismo individuo tuviera o desarrollara un tipo de inteligencia particular para autoevaluarse y autocorregirse.

 

Regresando a la lectura, Simon recibe el Nobel de economía en 1978 derivado de sus aportaciones sobre la esencia del gobierno en la sociedad moderna, así como la conducción de individuos y poblaciones bajo un marco de reglas. Esas reglas impactan a Ibarra y le hacen cuestionarse los efectos que tendrían en la burocracia, el mercado y sus sistemas reguladores dentro de una arquitectura de la modernidad donde el individuo es libre dentro de los límites de ese marco de reglas.

 

El marco de reglas que describe Ibarra es reconocible dentro de múltiples sistemas de gestión y gobierno que ordenan aún hoy gran parte de la vida social que además no puede desligarse de las teorías de la inteligencia artificial (Newell y Simon, 1972) y la evolución de las tecnologías de la información y la comunicación como parte de una metateoría donde descansa el diseño de múltiples artefactos que siguen afectando a la administración “contemporánea”. Sin embargo, también esa perspectiva y comparación entre el hombre y la máquina (casi a un nivel sustitutivo) y que no se ha logrado a pesar de los múltiples programas y bases de datos que rigen el mundo digital actual y que sí nos acerca a un concepto de homo computacional, pero que no precisamente nos hace más capaces de tomar mejores decisiones.

 

Me parece muy interesante el estudio de la obra de Simon y la similitud que presenta particularmente con la teoría de las medios de Marshall McLuhan que hablan sobre cómo el hombre construye medios que luego lo condicionan y de cierta forma lo reconstruyen, y como además su concepto de una aldea global homogenizadora de la cultura y de los “servomecanismos” como mecanismos que sirven al hombre pero nuevamente se adhieren a él como un híbrido. Esta perspectiva pareciera describir un punto intermedio entre el comportamiento humano y artificial donde habría que analizar si cabe la posibilidad de describir cierto tipo de consciencia racional que nivela ambos tipos de comportamiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

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